¿Qué es el patrimonio neto?
Tu patrimonio neto es el valor de todo lo que tienes menos todo lo que debes. Es la medida individual más completa de tu salud financiera: los ingresos te dicen lo que entra, los gastos lo que sale, y el patrimonio neto lo que de verdad has construido.
Incluye activos que no son dinero en efectivo, como tu casa o tus inversiones, y deudas en las que quizá no piensas a diario, como lo que te queda de hipoteca.
¿Por qué seguir tu patrimonio a lo largo del tiempo?
Una foto te dice dónde estás. Un historial te dice si vas en la buena dirección, y a qué velocidad. Seguirlo cada mes muestra el efecto conjunto de ahorrar, amortizar deuda y que crezcan tus inversiones, y hace visible un progreso lento mucho antes de que se note en tu cuenta corriente.
¿Cada cuánto deberías actualizarlo?
Una vez al mes basta para la mayoría. Actualiza tus saldos en el mismo momento de cada mes (justo después de cobrar funciona bien) y revaloriza tus inmuebles una o dos veces al año. La constancia importa más que la precisión.
¿Qué cuenta como activo?
El efectivo, las cuentas de ahorro, las inversiones, los planes de pensiones y los inmuebles que posees. Cuenta tu casa o tu coche por lo que valdrían hoy si los vendieras, no por lo que pagaste. Deja fuera los objetos con poco valor de reventa: hacen la cifra más grande sin hacerla más útil.
Cómo hacer crecer tu patrimonio neto
El patrimonio neto crece de tres formas: ahorrando más de lo que ganas, amortizando deuda y dejando que tus activos crezcan. Una herramienta de seguimiento hace concretas las decisiones: cuántos meses antes llegarías a tu objetivo ahorrando 100 € más al mes, o qué cambiaría liquidar antes un préstamo.